jueves, noviembre 23, 2006

Todo es vanidad

Todo es vanidad


Me traicionaron sus ojos glaucos,
que hacían ver las verdades brillantes,
en negros pozos de fuegos secretos,
burlados por las aguas de los mares,


mis ojos dudaron ante las miradas,
engañados por la bohemia de las luces
y por los sueños en aquellas escaleras,
en las que siempre me caía de bruces.


Rompí mis huesos contra los peldaños
la muerte me tendió a su vez sus manos
para alzarme y abrazarme sin hacerme daño.


De aquel abrazo recuerdo el perfume,
el tacto de su cuerpo extraño,
y su pecho sin latidos, por el mío suspirando...


JavierElorza

domingo, noviembre 19, 2006

Te deseo

Te deseo


Deseo tu calor, tu presencia
oír tu voz cándida, amena,
un beso con los ojos cerrados,
simplemente saberte a mi lado.


Poder decirte te quiero,
con los labios casi rozándose,
hacerte un poema cada día,
y regalartelo cada mañana.


Apartar tu pelo...
llamarte mi vida al oído,
sin temor a no ser escuchado.


Verte feliz a mi lado,
sabiendo que todos los días
podré ver de nuevo tu sonrisa.


JavierElorza

Un vaso vacío

Un vaso vacío


Se acabaron las ideas, siempre torpes,
vaciado el vaso, esperaré a llenarlo,
de lágrimas, de sangre, y también de besos,
que el tiempo traerá a partes iguales.


Y volveré a beber con ansia mi vino,
solo para decir otra vez, que lo he gastado,
volver de nuevo a pagar la cuenta,
desandar el camino que aquí me trajo,


pensando en lo que siempre estoy pensando,
y ver mi corazón, que me ha abandonado,
tendré que ir un dia a visitarlo,


y volveré con el tuyo, raptado,
para que pienses en mi como yo,
que siempre pienso en vos.



JavierElorza

miércoles, noviembre 15, 2006

El sifón de tripas

El sifón de tripas


La angustia se sitúa en el cuello,
el placer en las manos,
en el vientre el deseo,
cerca de las peores heridas,


que son las del pecho
cuando escupen entrañas,
o las del vientre,
cuando se abre el sifón.


por eso me he vaciado
por dentro las entrañas,
soy hueco y seco.


como los troncos quemados,
que ya están muertos,
y nunca serán otra vez quebrados.


JavierElorza

jueves, noviembre 02, 2006

La espina

La espina


Brotó de mi pecho un rio furioso,
de rojos chorros de vino salado,
busqué una botella que pueda guardarlo,
sentí que caía en un hoyo infinito,


¿Qué rara urna podrá contenerlo?
o al menos mantener el líquido fresco,
que urna podrá suplir al vaso roto,
que humea la vida y escupe despojos,


¿Podré yo mismo rellenar mi vacío?
bebiendo mis jugos, lento y seco,
si ese vino quema gargantas.


¿Podré reparar mi roto si es tan profundo?
coser mi corazón con un alambre,
o dejar que muera, sin sangre... de hambre.



JavierElorza