El barro
De los ojos verdes de Ataturk
a los campos de trigo que pueblan Francia,
hemos pisado el barro
y en él nos cobijamos,
de las bombas, de las balas...
Hundidos en las ruinas otra vez,
sonrisas cómplices, vergüenza y llanto.
¡Cúbrete, cúbrete! ¡Que vienen!
Cúbrete de frío y fiebre, descansa sobre el charco,
que tú también eres polvo
y cuando seques... harán de ti un ladrillo
que poner en este osario.
JavierElorza