El tiempo nos pudre
Con
el tiempo pegado a los zapatos
he
hablado contigo del pasado,
tan
pocos días en verdad nos separan,
parece
tanto.
A
veces
en
mis ojos se reflejan
las
luces de otras eras,
cuando
grandes, enormes,
caminábamos
bajo el sol, en tinieblas.
Caminaban
los helmintos dentro de mi carcasa,
navegante,
distante a todo.
La
lucha no ha sido por ser mejor,
la
lucha fue por llegar a amarte
y
ser uno más de todos los hombres.
Semejante
a, quizás... tu padre.
Pero
las cicatrices, las famosas secuelas,
romas
manos y miradas de furia
nos
han dejado vacíos en el fondo,
y
somos crueles, tremendamente malos,
rebosa
maldad al ver los ojos nuevamente.
Es
por eso, que no nos busca...
Con
el tiempo siempre pegado,
la
aguja persiguiendo, mil cosas a la vez para ganar vida.
Hoy
te recuerdo, y quiero tantas vidas,
tanto
hacer y tantos sueños... si pudiera.
Pero
no puedo. Ya no. Sujetar algo es dejar caer todo el resto.
Con
el tiempo... volveremos a ser los de antes,
a
caminar quedos, mirando atrás,
pegados
a las paredes, sonriendo del mal ajeno.
Gastando
bromas a los evangélicos,
refutando
sus idioteces con ideas
que
ellos no merecen.
JavierElorza
