La purga
Durante años he tratado de endurecer las caras,
el cuerpo, las miradas, el corazón irrompible.
Pecados conscientes, lealtades despreciadas con gozo,
el mal hecho aposta,
el óbolo robado de las bocas, la parca burlada tantas veces.
Muerte puta que te asomas
que deseas mi cuerpo sobre el tuyo.
Yo soy más fuerte.
Insensible a los dolores recurrentes que acompañan al hombre,
he olvidado el placer de la carne, los colmillos masticando corazones,
el bazo tiñendo picadillos...
Esperamos que la tregua se acabe,
la guerra alimenta a los seres como este,
el tedio nos hace gordos y debemos ser secos.
Esperamos ya del cartero
la carta con las nuevas pautas,
las nuevas eras, fechas, metas... terreno quemado en el pasado.
Logros enormes que contar en sagas... ¡la lucha!
Hermanos mellados, cicatrices como medallas, con orgullo, con sorna, con gracia.
La purga del alma.
Pues lo que venga,
ya no será nada.
Curtidos, la vida... no nos tratará como cobayas.
JavierElorza