lunes, julio 23, 2012

Sobre las cejas


Sobre las cejas

Una corona de laurel sobre las cejas.
La mirada tranquila.
Son los premios, las cicatrices,
el olor a lobo, el sudor fresco,
los músculos que ya no sienten.


Y su grandeza,
su pequeña figura,
se discute.


Vosotros no le visteis sonreír,
ni llorar la última vez que lo hizo,
tampoco saltar sobre los muros de la noche
y cabalgar por llanuras imposibles.
Yo lo vi todo.


El viaje que remonta en el tiempo
se escapa de estos planos,
es remoto y cierto, se hace lejano
cuando pasas las fronteras del intelecto
y rompes con Cronos... con Morfeo, con Urano.


¿Comprendéis?


JavierElorza

jueves, julio 19, 2012

El maestro


El maestro

Cuando aspiro
siento el céfiro, el transponiente,
las velas elevadas... Finisterrae.
Otra vez la bajada, el cielo estrellado, buscando el puño del norte,
circunferencias en la cúspide, movimientos...
allá, aquí, quizás, tal vez...


Es lo que no podemos controlar
la sensación de estar cerca del final.
Las horas y las pupilas como relojes de arena,
gente demacrándose ante mis ojos,
tú durarás mucho, tú poco...
Cada cierto tiempo es ley pagar pecados,
sentirse roto por dentro
invulnerable a las desgracias de la vida.


Así camino
por el camino,
solo uno es el válido
el resto nos confunden,
nos llevan lejos.


Es la sensación de estar perdido
buscando estrellas,
recordando aquel maestro señalar arriba.


El camino... ¿Adónde lleva?

JavierElorza

martes, julio 17, 2012

Anna


Anna


Al lado del camino,
por donde aparco el coche... he visto jazmines, lavanda,
un ramo de flores que ofrecerte...
flores de camposanto, el contraste entre una y otra
fuerza a pensar en lo que el tiempo nos agobia.


He sentido ganas de decirte
que los ojos de los vivos me dan vergüenza
y los de los muertos no brillan.
Vendrás hoy en sueños a verme, a dormir a mi lado,
a quererme un poco y perdonar mis fallos...


Te quise un mundo
y hace siglos que no me miro en el espejo.
Parece que no, pero no he cambiado,
solo lloro de felicidad,
solo río de sarcasmo
y sigo siendo el sátiro de siempre.


Tú tampoco cambias.. musa de las madrugadas.
Te visitaré pronto, en Diciembre...
buscaré la lápida negra, yo sé donde.. a la derecha
y te dejaré un beso como años atrás.
Recitaré poemas, quizás hasta me tome un trago
y te diga lo mucho que te amé.

Buenas noches Anna... hoy me voy a dormir a tu lado.

JavierElorza

lunes, julio 16, 2012

Julio


Julio


Mañanas tan soleadas como estas,
días tranquilos, tiempo para pensar,
como siempre,
demasiado...
y oír cosas que ya se han soñado.
Aceptar un reto enorme,
sentirse preparado.


Éste es el julio que esperaba.
Viene su final, tremendo y voraz,
luego agosto... llano como un desierto
donde veremos soles que nos quemarán.


Mientras tanto nos preparamos...
para ser mejores, para ser leyendas vivas...
y tener los nombres escritos donde no puedan olvidarse...

Nos preparamos.

JavierElorza


martes, julio 10, 2012

¡Cuartel!


¡Cuartel!

Habiendo logrado el éxito,
la dicha,
rezamos.
Las monedas caen,
el tic tac de la guadaña,
ojos de cristal, rostro de cera.


Han pasado años de dormir poco,
enjuto el rostro, manos con callo,
pies secos, piel bronceada.


¡Cuartel!


Pido cuartel a la vida
y me responde con más amenazas...


JavierElorza

Retales de la nada


Retales de la nada


Dejaría todo si me dices, 
de la noche a la mañana partiría al otro lado del mundo sin llevar nada de nada.


Y sabes vida mía, no pediría nada a cambio,
me conoces un poco, tu Dante... la geografía de mi espalda.
He viajado tanto, soportado pesos tan grandes,
dolores tan tediosos... (si vos supieras)
Saboreando todo, vítores y lágrimas, llegué un día a donde me hallas.


Hay disciplinas difíciles en este mundo remoto,
torcer la vida a antojo
mudarla y regarla con cosas asumidas,
el placer ido que vuelve cuando se pide,
dolores burlados por siempre,
el control, el viaje inmaterial hasta el punto final.


Hace años ella apretó los dientes... sus ojos lloraban
y yo lejos prometí cumplir sus sueños,
¡Reír el doble! 
Una vez por cada risa,
una vez por cada lágrima.
Y al verme hundido recordaba su cara.


...y cuando me preguntaron si la recordaba, les dije sin vergüenza que aún la amaba.

JavierElorza

lunes, julio 09, 2012

El mar


El  mar

Hace mucho tiempo el mar era tan bello
que desafiaba atardeceres dorados,
rivalizaba con amaneceres de plata,
y el sol de media noche
y el sol de medio día
reflejaban las aguas irisadas.


Fantasías y quimeras poblaban sus entrañas,
sirenas de largas cabelleras,
colas brillantes, voces perfumadas...


Hace mucho tiempo el mar embelesado contempló su cara,
enamorado de ella la regaló lo que más deseaba.
Piernas para ver el mundo,
sexo para llenar las arcas del deleite,
voz de mujer, suave y aterciopelada.


Hace muchos años, antes de que marchara...
el viento y el mar no lloraban en las playas,
y las barbas de las olas no eran blancas como canas.

JavierElorza

jueves, julio 05, 2012

La ola


La ola

Tras el cambio de química cerebral, funciono.
Soy más autónomo, más feliz,
éste momento sólo lo conocen los onanistas,
los que no rezan a dioses viejos
y carecen del miedo a sus pecados.


Pienso que llegaré más lejos
que las cosas simples son mejores
y la canela... el placer sabe a canela.


Lentamente la lucidez se disipa,
viene el frío acontecido en las mañanas,
el poner la mano buscando algo que no está
que falta y faltará.

JavierElorza

El mar

El mar


Sí, es aquí,
en éste punto sobre el mapa,
donde nos hallamos perdidos
fuera de toda esperanza.

Y nos vamos, nos dejamos
por el viento llevar, divagamos
sobre el azul del mar, hacía el final
de la dulce morada.

Sirenas, cormoranes,
¡Criaturas ásperas de los mares!
A vosotros me entrego
yo, Ulises, navegante.

El viaje por la vida,
tremenda aventura,
las olas y los días
sepultan nuestra bravura.

Las canas y las arrugas,
de lobo marino, de cascarón curtido por salitre,
engalanan el pecho capitán,
las sagas más crecidas harán de nosotros un nuevo mar.
Hasta más allá del final.

JavierElorza

miércoles, julio 04, 2012

Los buscadores


Pocas veces escribo historias, pocas veces dibujo... una vez cada dos años es la frecuencia.
Esta historia quedó inconclusa en el momento en que nos conocimos, fue un buen principio para algo tan grande, pero luego decidimos que este mundo simplemente no lo merece...
Es como aquella vez... en que hubo una sirenita tan bella que el mar de ella se enamoró...

* * *
Las luces de Managua, el triángulo, la zona rosa, todos los nombres que la gente da a ésta raqueta en medio de los Robles, de Pancasán... los mil nombres de la capital. Un lugar deforme, oscuro, lleno de bares y coches pasando.
Ahí estoy yo otra vez más, esperando, bebiendo, encendiendo un cigarro y otro cigarro, cagándome en la madre del mesero cada vez que me cambia el cenicero. Es hora de decirle algo a ese huevón.
-Maldita mierda de bar! Me puedes dejar el puto cenicero en paz? Me toca los huevos que me lo cambies cada dos putas caladas ¡Maricón!
Es suficiente decir eso, conozco a Chale y ahora que venga hará lo mismo... él es uno de los que sabe de nosotros, lo espero para cruzar el velo. Pisamos terreno neutral y nada debemos hacer aquí, solamente tomar cafés, beber, conocer chicas... nada más.
Abajo y arriba hay unos problemas de a la gran puta y no hay que llamar mucho la atención, se trabaja y punto, se pregunta lo justo y se regresa a donde no nos puedan joder.
-Ahí está ese.. ¡Chale!
Mirándome fijamente se sentó, como siempre sujetando un cigarro con la mano atrofiada, encendiéndolo con la derecha, exhalando la primera bocanada con ese gesto torcido a la izquierda, esa boca como de pez.
-¿Qué hacemos hoy? Preguntó.
-Lo de siempre huevón, entraremos al barro a buscar un kaibil.
-Cabal ¿Necesitamos algo?
(Me encanta esa forma de trabajar)
-Tenemos el nombre y nada más.
-Perfecto, no quiero saberlo aún. Una cerveza y nos vamos.
“Una cerveza y nos vamos”. Nunca esperaría eso de Chale, que tenía la costumbre de pedir siempre lo que nadie pedía para que no le timaran a la hora de pagar.
-Una toña y una victoria y no nos cambies el puto cenicero hasta que las chivas lleguen al techo. Dijo Chale.
Me reía, la cara del mesero lo decía todo. Nos quería matar.
En ese momento, es cuando por cortesía sintiendo la necesidad de hablar, empecé. Aunque nosotros ya nos sabemos todo.
-Así pues hermano, decime como te va?
-Nada nuevo. El brete, la jaña, mi papa que ahí anda... pagando pecados viejo, y vos?
-Perdido en mil vergas, picheleando cuando puedo, nada serio... Esta verga que hacemos me chivea en puta.
-Será la última, ya verás... ese kaibil es grande, no? Dijo Chale, terminándose el cigarro.
-Si vieras..
-¿Nos vamos pues?
-¡Juimonos!

Y aquí es cuando entramos en las sombras buscando el barro, los fuegos, cruzando helmintos tras el que piden buscar. Lo lleváramos a los altos cielos si no nos joden, Nos ganaremos la eternidad si nos pagan de una vez.

JavierElorza