Ahora
Llegado el momento compadezco mis deudas
que no serán pagadas con oro ni con sangre.
Es el recuerdo lo que dejo,
eterno hasta que se gaste.
Un día como este, malgastado, soñando y pensando ,
actuando en momentos de pausa,
nada ni nadie me veía...
pero yo hacía,
con la mente, con el viaje
que lleva a lugares distantes,
que nadie conoce y yo he creado.
Soy dios en ese momento, dios del cielo morado,
de la antorcha que ilumina las aguas,
de la pared que se atraviesa y el hombre colgado
por los pies.. aún cantando, aún cantando.
Ahora duermo y vosotros leéis
disfrutad, respirad el aire limpio o sucio,
sensaciones es lo único que os queda.
No sois hombres de madera.
JavierElorza