Fragmentos de otra eraComo un ejercicio de vanidad
contra las estrellas,
la luna crecía opacándolas...
y el titán,
el hombre hueco,
monstruoso bajo la luz,
caminaba...
por viñedos suntuosos,
en la isla de Sicilia,
allá donde Ulises
al Cíclope el olivo clavara.
Con su saco a cuestas,
hurgando las cuevas,
buscando gusanos,
llamados hombres,
para llevarlos a la hoguera.
***
El tiempo borraba el horizonte
y era la mar la que nos ahogaba,
el navío perdido naufragaba
en medio de las olas...
Tierra, tierra! Gritó un almirante,
con voz estoica
de poderoso gigante
y ufana la tierra,
no se dignaba a mirarnos,
a nosotros sus héroes,
que a ella regresábamos.
Marcha atrás! Al Ponto inmenso,
a seguir las rutas de las sirenas,
con el corvo navío
con las manos como palas
el cuerpo, del viento cubierto,
y como estandarte...
¡La sombra de las alas!
JavierElorza