miércoles, marzo 17, 2010

XIX

XIX


El brioso baile
de los reflejos del agua,
las luces y los ácidos ,
realidad figurada,
agigantada,

para mostrarnos los horrores
de dejar de ser nada.
Cada noche,
cada día,
sentimos celos de la vida,
cerramos los ojos,
nos hacemos infinitos

saboreamos los placeres
erizamos los sentidos...

fingimos!

y los pasos marcan la vuelta
al pasillo,
para salir al mundo
que nunca hemos conocido.


JavierElorza