martes, octubre 30, 2007

O di inmortales!

O di inmortales!


Dios de las almas perdidas,

tú que estas perdido entre los dioses,

¡Escuchame!


No te pido fuerza, ni suerte,

ni siquiera esperanza,

de eso no te queda nada.

Te pido miedo, inseguridad

y dolor.


Y te lo pido ahora, por que solo ahora

tengo el valor para afrontarlos.


JavierElorza

Jaque mate

Jaque mate


Instintos, eran instintos

luchando contra voluntad,

irrefrenable avalancha

pujando contra un leviatán.


Un paso derrotaba al otro,

ganando terreno delante

y perdiendolo siempre detrás,

tiempo contra eternidad.


Convencidos de las tablas

los dos reyes decidieron abdicar,

volver a empezar la partida en otro lugar.


Repetir las mismas jugadas

sobre el mismo tablero,

siempre estudiadas, beber primero,

bailar segundo y besar tercero,

en un sofá, una cama, o el asiento delantero.


JavierElorza

lunes, octubre 22, 2007

Sueños

Sueños


No quiero despertar,

aunque sé que ha salido el sol,

mis sueños son muy bellos,

y facilmente se perderán.


Si se pierden y los busco

jamás los encontraré,

pero si los guardo para siempre,

desde los albores del nuevo día,

hasta el ocaso en la gran noche,

se apagarán cuando me apague.


Y como cenizas, el viento

que vuela, nos llevará lejos,

jugará con ellos y conmigo,

arrastrándonos por otros lugares,

en un pedaleo infinito de aventuras,

desdichas y locas travesuras.


JavierElorza

miércoles, octubre 17, 2007

La pipa y los asesinos

La pipa y los asesinos


Jamás contarás tu saga

hermano desquiciado,

persuasiva pipa de kiff

que invitas a drogarme,

a sumirme en el éter,

rogar a los cielos,

clamar en los infiernos,

hacer genuflexiones

frente un espejo.


Jamás contarán mi saga,

la contaré yo por mis medios

y contaré la tuya,

todos los días,

escapando entre mis dientes

como un canto hiriente,

de humo malsano

y demencia insolente.


Versado torturador del tímido,

profanador de los humores del hombre,

saltarín estruendoso que saltas

de boca a boca en carcajadas.


A ti te debo mis sonrisas más tristes,

mis ojos gastados de tanto ver el paraíso,

ladrillos apilados frente a las virtudes

y frescas caricias de amor entre nubes.


JavierElorza

miércoles, octubre 10, 2007

El jardín de la vida

El jardín de la vida



Todos los días rodeado de frivolidad,

a la suciedad se entrega,

en un vano esfuerzo por embellecerla...

como un escupitajo en un suelo de lustrosa piedra.


Bajo su cádaver está la exuberancia,

flores rojas y rosas emergen de la caja torácica...

como saetas clavadas en una jaula

que celebran sus soleados días de bonanza.


La abejas llegarán a libar los ojos,

los grajos le arrancarán la lengua flácida.

Convertido el Dios de la vida en un rastrojo,

generoso, que dona su último momento con nostalgia.



JavierElorza

y al final...

y al final...


Desenfrenadamente, con ansia y gran necesidad de hacerlo,

hemos tratado de tirar lo que vale al inodoro,

hemos inventado un fugaz tesoro, engañados por la Quimera,

la fantasía siempre adversa que nos sentencia.


Cuando dejemos de caminar bajo el sol,

en la noche, bajo las estrellas que remuerden,

constipados de vergüenza nos hallarán.

Carámbanos con igual destino:

el deshielo, el rio, el mar...



...resucitar.


JavierElorza

viernes, octubre 05, 2007

Brontes

Brontes



Su lecho es una montaña y por techo tiene el cielo,

cuando nada lo hace en el océano más pequeño,

que cruza todas las mañanas, temprano,

antes de que el sol le queme los pelos

y tenga que bajar a la fragua de su dueño.


Cantando, cantado la canción de los cíclopes,

martillea furioso un escudo para Orestes,

una tiara para Helena, las grebas de Aquiles,

y algún que otro cinturón para alguien de Micenas.


Big one I,

one big eye,

hitting anvil,

to the Alpha,

to the End...”


JavierElorza

miércoles, octubre 03, 2007

Irrepetible

Irrepetible


La lluvia caía entre los charcos,

las gotas, bellas princesas de cristal,

morían ahogadas en su llanto.


Y yo resignado seguí paseando.

No soy quién para consolar a tales altezas,

ser confesor de intimidades,

ni portador de secretos innombrables...


JavierElorza