Siempre igual
¿Qué debo hacer?
Tirar piedras adelante y volverlas a ver,
Atrás y olvidarlas... al lado hasta que ya no suenen,
la marcha siempre trae lo mismo.
cansancio y un día raro,
imprevisible.
Teme los días que empiezan bien.
teme las noches que nunca acaban.
He pedido perdón tantas veces
por cosas que nunca comprendía,
por ignorancia o por tener razón,
todo por la causa, así dijeron...
la causa, la causa.
que celebran en iglesias, el los bares..
Y dudando, me siento renacer.
El calor de dionisos!
temedme si es así,
iré lejos viajando con el Sol.
Ya pasa el tiempo, se acerca la decisión.
Hay cosas que nunca he perdonado,
que nunca pediré que me perdonen.
Tendré que ser cruel, morir de estos dolores,
es una muerte indigna,
rápida y barata.
prefiero la lealtad infernal a cualquier bien,
a cualquier tesoro del mundo.
Por eso marcharé
a otros lugares
antes de que se agoten.
Ya sabes cadejo..
cuando pase el tiempo, odiaré.
Suele pasar cuando amamos demasiado.
Es ley.
JavierElorza
La mente despejada de matices, viéndose pura, desea volver a parar el tiempo, ser de nuevo aquel que subía a Ticuantepe, regresando de noche entre los mangos... en silencio.
lunes, abril 30, 2012
miércoles, abril 25, 2012
Testamento
Testamento
Os voy a compartir mi historia,
cruel y dura.
De los hombres que se han ido... como yo,
como tú que estas pisando la sombra.
El diablo que tira hacia atrás y te tumba.
Decid! Decid! Hablad del horror!
Os diría que lo buscarais en Managua,
preguntad por Mauricio el moro, cerca de donde los Vilchez en el diez
y medio.
No hay nada.
Por su primo Peligro, mezcla de mongol, mezcla de cíclope... ambos
golpeando llantas,
aprendices de Vulcano.
Os diría que fueseis a Granada, la gran Sultana
a buscar al Cusuco, el de los dientes que no brillan al neón.
Meted la mano en la boca, id a donde Conchis... buscad en el Arsenal
a una tal Maché.
Que fue de ella? De esa sonrisa? De esos ojos color caca?
No os queda nada, no tenéis nada de lo que yo tuve..
Saboread los horrores que os brinda el existir,
el muro de la muerte, como la valla de un jardín.
Infranqueable, bellísimo, brutal.
Así han sido los días del que sueña
mis ojos vibran de terror
la lengua atolondrada, nervioso estado
el del conservar calor.
Os dí mis versos fútiles
mis egos eternos
miedos tremendos...
Las fuerza superan a todo lo que habéis hecho
y solo os pido, a vosotros y a los que están por llegar después de
vosotros.
Brillad por mi...
… cuando me apague.
JavierElorza
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