martes, octubre 31, 2006

Duda

Duda

Volvió a tocar a mi puerta,
siempre a la misma hora,
cuando todo callaba,
bajo la luz de la aurora.


Invierno por llegar... galopando,
el otoño tira las hojas,
que el viento lleva arrastrando.
Abrí la puerta una vez más...


e invité a sentarse a mi lado,
a una sombra que siempre fugaz
no he perdonado...


a la duda de tiempos pasados,
que late en mi alma, tenaz,
y me dice, que me han olvidado.



JavierElorza

lunes, octubre 30, 2006

Un cadáver

Un cadáver


Busqué en mi pecho una herida,
encontré el vacío y el despojo,
que las carcomas no quisieron,
llevarse por asco en su barriga.


Busque en mi mente... profundo,
solo encontré infectos piojos,
chupando y vomitando... mis ideas,
que alimentan menos que el humo.


Y al final de mis largas aventuras,
busqué en mis pies el camino,
de regreso a las hondas amarguras.


Pero llegué más tarde que el olvido,
los gusanos blancos me ganaron,
cebándose, con mis deseos desdichados.


JavierElorza

Con una botella

Con una botella


Destapando las ideas
de rojo parecer,
cuerpo pesado
y dulce ver.


Junto a manzanas
limpias de gusanos,
está la copa
que hoy llenaré,


así colmaré mi alma
con vapores puros,
hasta que se desborde
y no pueda volver


a burlarse de mi dolor,
o a susurrarme esas cosas
que nunca deseé oir
y nunca volveré a ver.


JavierElorza

jueves, octubre 26, 2006

Rosas

Rosas


Sembré rosas con mis manos,
duras y secas, de hombre romo,
volví a plantar las flores de rojo,
en la tierra del color de tus ojos.


Llegará el día de recordar las espinas,
y el tacto de esos pétalos tán finos,
cortar los tallos siempre tiernos,
para colgarlos así de mis camisas.


Volver al sol, al verano que no acaba,
donde el sol brilla como un dios
y no marchita las flores...


que fueron siempre así de bonitas
como una estrella que sale de día
y recuerdo hoy... con melancolía.


JavierElorza

lunes, octubre 23, 2006

Sueño que..

Sueño que..

Las olas de mi fantasía
que son de colores verdosos,
han chocado contra mi frente
y me han despertado.


Sentí tu mano en mi pelo
y tus labios estaban cerca,
en mi espalda....
igual que tú.


Pero el sueño y la vigilia
son traidores, y engañan
mis sentidos.


Así estoy esperando...
poder despertar un día
y que no sea sólo un sueño...


...poder verte, a tí.



JavierElorza

lunes, octubre 16, 2006

Eso mismo

Eso mismo

Soy débil como las hojas en otoño,
como la escarcha que el sol derrite,
o las rosas cuando aún son retoño.


Me ves fuerte más no sabes de mi,
que soy como el Titán de Darío,
y por eso tengo confianza en tí.


También soy fuerte en mis terrenos,
pero nadie puede verlos, eso si,
pues piso los planos de los elementos.


Pero si me ves con frío, ¡corre!
!Arropame!, no vaya a ser que
un día, núnca mas necesite calor.


JavierElorza

sábado, octubre 14, 2006

Un extraño

Un extraño

Ayer me estrechaste la mano
y en tus ojos estaba el infierno,
repetiste quedo el juramento,
y las velas murmuraron


sabiendo que era cierto,
lo que las miradas callan
y solo entiende el viento.
Amigo, no se como te llamas,


solo dos veces nos miramos,
en la agonía de unos tragos,
en el amanecer de dos piratas.


Parece un mundo y quizás,
quizás, ya hayas muerto,
pero aún me queda, tu recuerdo.


JavierElorza

viernes, octubre 13, 2006

Reflejo


Reflejo


Igual que un espejo enterrado en la arena,
son los versos en los que ostento mi pena,
desgraciados e inútiles, tristes y menguados,
como naranjas secas o cristales quebrados.


Nadie ve siquiera, mis desgracias retorcerse,
Sombras de mi ego ¿Tanto cuesta de mí reirse?
O al menos volverme la cara y no mirar a otro lado,
dejar la huella en mi casa y marcharse temprano.


Siempre por la mañana, cuando aún hace frío,
y mis ojos sueñan con ángeles, y serafines,
esquivando consejos que son siempre ruines.


O intrigando a los demonios con adivinanzas,
que nunca oirán su eco, ni mis sonrisas,
sin pared para resonar, sin espejo que romper...



JavierElorza

miércoles, octubre 11, 2006

Muy a mi pesar


Muy a mi pesar


Siempre he perseguido el viento,
con la esperanza de volver a verlo,
y preguntarle por mis hermanos,
que la tormenta se llevó, lejos...


También a veces busco al tiempo,
para preguntarle cuanto duro el evo,
que separó mi sombra, de mis ecos,
y mi alma, de los ardientes fuegos.


Dicen que un día me salvé
y núnca mas caeré en el abismo,
y núnca mas bajaré un peldaño.


Pero creo que solo son voces,
que dan esperanzas renovadas,
y muy a mi pesar, han sido creidas.


JavierElorza