miércoles, junio 25, 2008

Eran

Eran




Eran los jinetes espantosos,

dueños de tormentas y eriales,

eran los cabellos derramados

en honor a los años y los pesares,

sobre el tablero de la vida

como alfombra a nuestras majestades.


Era el aliento que se escapaba,

cada vez que alguien moría

en nuestros brazos, pidiendo venganza.

La sombra con orejas,

susurrando insultos durante la madrugada,

mientras me agazapaba en la almohada.


Una pizarra negra como los corazones,

que la tiza blanca violaba,

sin descanso ni tregua, hasta machacarla.

O la luz del teléfono, recurrente estrella,

que parpadeaba en medio del parquet,

y volvía loca mi cabeza.


Y al final las estepas gélidas,

los chacales de piedra, el cadejo negro

mordiendo al blanco...

Sutilezas de la calle del oro,

en la noche en que comparaba

la vida con un cigarro.



JavierElorza

Vapores

Vapores



Con una taza enorme de café en las manos,

café gustoso con sabor a tierra caliente,

he pensado en los horrores conocidos

y también en los inventados.


En las vidas que merezco vivir y en la que vivo,

en la cama siempre comoda de la soledad,

y en los abismos tan frecuentados

del estudio y la lectura de hechos borrascosos.


Las fechas que marca mi calendario

señalan los días que faltan para nuevas eras,

siempre peores que esta bella quimera.


todo cae antes de subir, y subir hemos subido demasiado,

caer, tendremos que caer cuando lo hayamos olvidado,

para abonar el suelo con nuestros restos bien cebados.


JavierElorza

miércoles, junio 11, 2008

Entre líneas

Entre líneas


Respirar de nuevo,
sin haber estado sumergido
en el mar más tenebroso.

Saltar sobre el Maelstrom
osando mirar abajo,
con los cojones de corbata.

Un lapsus en la continuidad
que lleva al límite,
la recta de la vida,
también puede ser
una parábola,
que sube o baja,
una barriga o una cloaca.

Y hoy puede ser
un silencio en mi pentagrama,
un pie puesto en una trampa,
el orgasmo de la clave de sol,
o la firma y fecha
de una obra acabada.


JavierElorza

viernes, junio 06, 2008

Lunes

Lunes

Buenos días
con un periódico en la mano,
un trozo de papel que no leeré
y me han regalado.

Las reglas de la frecuencia
impuestas a las máquinas de tabaco,
todas las mañanas generan atascos.

Los cafés amargos, cada vez más caros,
achicoria mezclada con azufre,
no podría ser tan ácida.

Buscar fuego en la mesa de al lado,
no dejar propina, pagar al contado,
moneda a moneda
el precio acordado.

Dibujar garabatos,
levantarme en silencio y despacio,
odiando los lunes
como ese gato anaranjado.


JavierElorza