Todo hombre, y ser hombre es
lo primero,
ha de tener un abismo,
es obligado,
El mío son unos ojos de verdes prados,
que como dos montañas que rodean el mar,
atisvan el horizonte con surcos inusitados,
marcan el principio del mundo y su final.
Cornisas al espacio, infinito circundado,
bocas de la noche que frenan al osado,
valiente yo he sido por haberlas mirado,
y cobarde seré si decido no lanzarme
a ellos, con el corazón abierto
y los labios bien cerrados.
1 comentario:
Esto sí que pasará a la posteridad! Qué fuerza!
"Todo hombre, y ser hombre es
lo primero,
ha de tener un abismo,
es obligado (...)".
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