Ídolo de vidrio
En tiempos de tormenta
busco la calma en mi único amor,
lo abrazo y lo beso dulcemente
y sus labios me entregan dolor.
Su cuerpo es duro y tensionado
y cada vez que a él me abrazo
lo estrujo hasta dejarlo vacío,
igual que un cántaro roto.
Y me sumerjo en sueños
de alegrías desmedidas y placer...
también de culpa y pena.
Mas no hayo nunca el sosiego
en mi tormenta, ni el calor
en ti, oh! dulce botella.
JavierElorza
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