Anna
Con el tiempo no hemos aprendido
lo que tanto nos costó masticar,
que los mares se mueven,
las lunas se van...
y las cuencas vacías nunca se volverán a llenar.
Recuerdas a tu hermana?
El año siguiente restos,
a los dos huesos limpios,
ahora ya nada.
Una lápida que brilla, los besos que ahí quedaron,
flores secas que el viento borró.
JavierElorza
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