Mira arriba.
La carne que es fuerte
no se deja tentar,
el placer de ser estatos,
piedra asentada,
la lluvia y las tormentas
acarician tu cara.
De lejos... arcoiris,
el sol que tuesta tu piel grisácea
no toca las entrañas,
duras como macanas
de negra obsidiana.
Hoy salió el sol,
de noche,
el Sol de medianoche.
Oh!
Sol de mediodía.
JavierElorza
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