El no creer
Mi generación ya tiene nombre.
Noluntad, desasosiego,
ese es el nombre de mi raza,
de la estirpe de poetas mudos que no quieren el afecto de sus pares.
Es perfecto, me describe.
Ahora bien.
Para Construir el ser,
el yo ser, sin ser los otros,
hay que aislarse en la nada
una capa de repudio hacia todo lo que mancha.
Hace años decidí cargar mi propio peso,
morir mil veces cada día,
vivir en un mundo paralelo,
gnóstico y sublime...
he viajado tan lejos
...
mi sombra tocando el infinito volvió a mis pies,
las ascuas de sus ojos,
el temblor de su voz
eran el espejo de mis caras.
el yo ser sin ser los otros,
sin beber,
sin comer.
La pureza buscada.
JavierElorza
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