Sabes...
Parecida a las sensaciones de juventud
de cuando eramos florecientes hijos del
mundo
y no sus dueños, parecida a aquello,
es la fría gota de fuego
que corre por mi reverso.
La espina, duele más de lo que vemos,
llega más adentro de los cuerpos,
nos hace ver, remotos momentos,
hechizos, errores, lapsus cometidos
hace tiempo.
Cosmológicamente somos el resultado de
la llama,
las manos hábiles hicieron cosas,
lengua astuta cometió aciertos,
muchos, miles,
no hay más que hechos.
Y lo que importa, es...
saber, demostrar
que nuestro tiempo
no está de más.
JavierElorza
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