Cuando cantes
Así, poco a poco,
sin notarlo,
como las arrugas y los años,
vamos grano a grano
construyendo...
cosiendo,
forjando.
Cada vez más duros,
tozudos y planos,
royendo momentos
escarbando
con manos,
y ojos,
y olfato.
Ahí está el imperio,
nimia molestia de quien contradice
desbordando memorias
los evos pasados.
Míranos, que hemos crecido
en este fango
sonriendo encantados.
Nadando en pecado
moral y virtual,
corruptos los hechos
ante las leyes
que hay y que habrá.
Sabemos
que hemos disfrutado.
Si, disfrutado.
Cada día,
cada año.
Y cuando cantes vida mía,
recuerda que es una canción de
libertad.
JavierElorza
No hay comentarios:
Publicar un comentario