El
Sacrificio
Como
cada vez que asoma el desastre
y
se acercan los horrores,
temblando
miramos en derredor, pensando, sintiendo su vaho,
castañeando ante la inmensidad.
castañeando ante la inmensidad.
Es
la sangre lo que mueve al mundo,
motor
del hombre, alimento de Dioses,
son
las estaciones, las albas rojas,
atardeceres
de delicado rubí... rápido Dios Ra.
Te
ofrecemos, Moloch, a tus hijos,
sardónicamente
reiremos
sin
perdón y sin quererlo.
Como
cada vez que siento que te pierdo,
vuelvo
de nuevo, a ofrecer todo lo que tengo,
al
fuego!
JavierElorza

No hay comentarios:
Publicar un comentario