Ayer me estrechaste la mano
y en tus ojos estaba el infierno,
repetiste quedo el juramento,
y las velas murmuraron
sabiendo que era cierto,
lo que las miradas callan
y solo entiende el viento.
Amigo, no se como te llamas,
solo dos veces nos miramos,
en la agonía de unos tragos,
en el amanecer de dos piratas.
Parece un mundo y quizás,
quizás, ya hayas muerto,
pero aún me queda, tu recuerdo.
JavierElorza
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