Fracaso
Os voy a hablar del fracaso,
de las monedas de oro malditas,
que arden en las palmas sucias
y ciegan los ojos del precito.
Un día abrí un libro que me condenó
a vagar sin conocer metas ni propósitos,
por los caminos siempre lluviosos
de las lealtades despreciadas con gozo.
Al menos doy placer a los burlones,
risa a los niños, miedo a las ancianas,
ejemplo a los poetas andrajosos
llenos de sueños nefastos y llagas.
Y guardo con supremo temor al extravío,
de mis noches de amarga borrachera,
una caja negra de brea y tizones encendidos,
en que humean candentes al olvido mis penas.
Mil desgracias hasta aquí me habrán seguido,
mis huellas siempre son claras y profundas,
se ven aún en la niebla de la amnesia,
a través de los velos piadosos que ésta abre.
Y al final me arrastrarán por los pelos,
abajo, profundo, donde los gritos se no se oyen,
y mis quejan puedan asi ser atendidas,
por paredes sordas y sombras eruditas.
JavierElorza
1 comentario:
Vaya!! me descuido un ratito y ya tienes escrito un montón. Me gusta leer por aquí. Saludos!
www.lachikadelaluna.blogspot.com
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