O di inmortales!
Dios de las almas perdidas,
tú que estas perdido entre los dioses,
¡Escuchame!
No te pido fuerza, ni suerte,
ni siquiera esperanza,
de eso no te queda nada.
Te pido miedo, inseguridad
y dolor.
Y te lo pido ahora, por que solo ahora
tengo el valor para afrontarlos.
JavierElorza
2 comentarios:
¡Que fuerte! es bueno tener ese coraje ante las adversidades. Ojalá perdurara siempre y no ser tan sensible.
Saludos Javier
Me encanta el final. Yo lo siento desesperado y temeroso, aunque desafiante. Algo como angustia.
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