martes, octubre 30, 2007

O di inmortales!

O di inmortales!


Dios de las almas perdidas,

tú que estas perdido entre los dioses,

¡Escuchame!


No te pido fuerza, ni suerte,

ni siquiera esperanza,

de eso no te queda nada.

Te pido miedo, inseguridad

y dolor.


Y te lo pido ahora, por que solo ahora

tengo el valor para afrontarlos.


JavierElorza

2 comentarios:

Natalia Cartolini dijo...

¡Que fuerte! es bueno tener ese coraje ante las adversidades. Ojalá perdurara siempre y no ser tan sensible.
Saludos Javier

Anónimo dijo...

Me encanta el final. Yo lo siento desesperado y temeroso, aunque desafiante. Algo como angustia.