Dolores que humillan
Los músculos me duelen,
resaca y cansancio, paraíso fragmentado,
cayendo a trozos dentro de mi abismo.
Dios que me castiga y me surcan las heridas.
El domingo siempre es obligado
comulgar con heces y con sangre,
así es la tierra prometida de los descalzos,
que buscan retales en las calles.
Andando entre cañaverales de asfalto y metales,
con dolores que humillan nos hemos premiado.
Expulsados de un edén cada día al despertar,
tiritando de frío, como un pobre chacal.
Vivimos impasibles como estatuas,
que no protestan y se callan.
¡Protestad!
JavierElorza
1 comentario:
Demasiado religioso para mi gusto, aunque me gustan los versos dark.
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