Saboreando los horrores que nos brinda el existir,
como siempre,
café frío por la mañana, trabajo, hambre y luego cansancio
el premio mayor
es dormir en paz.
Las hormigas son iguales…
… pero con sus antenas, se dan la mano.
***
Y sembré en un erial
lo único que podía progresar,
el árbol de la ciencia
que con sus frutas nos quiere tentar.
Ya sabéis hermanos
cual es el rostro del que escribe…
con los ojos volteados
babeando y sudando,
la sombra atrás en la pared,
el rostro quemado
quieto y pálido
los ácidos
carcomiendo muelas,
manos tiesas
sobre el piano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario