Sino nada
Veinticinco siglos nos separan.
La bajada, el viento en la cara,
naciendo un mundo
bajo sus pisadas.
Esa carrera aún nos impulsa
y nos guía hacia la meta.
Y cuando muera, igual que ellos
no serán mis obras importantes
sino los persas de largos cabellos,
los árboles quietos que me vieron,
playa, rocas, hierba mojada.
¿Qué serán mis obras a su lado?
Sino nada.
JavierElorza
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