El calor
Si correlacionamos el pecado
con los logros del corazón...
veremos que somos.
Seres vivos,
muertos,
masticadoresdecarnehumana,
y corazoneshuecos.
El calor de la jornada
en invierno, el calor mesiánico
de Managua,
bajo un techo de zinc,
era ese calor el que torturaba en mitad del frío.
¿Sabéis qué?
Es el sol que arde, Dionisos que se acerca,
arderán, arderán, arderán!
Otros soles y otras eras,
morirá la noche eterna
y los dolores, en shock, pasmados.... dejarán de joderme.
Adiós Apolo!
Adiós Dafne!
JavierElorza
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