El mago
Hace años conocí a un mago,
de los primeros que existieron en oriente,
guardianes de la tumba de piedra
los que valieron artimañas para engañar al portador del pothos
menguar su astucia
esconder el oro
evitar la apoteosis del rey del mundo en esa era.
Prokisnesis lo llamaron los griegos
darle un beso a dios en la boca
no debe ser bueno...
Para el mago, el conocimiento infinito de la materia,
los vaivenes del cosmos, se encierran en un grano de arena.
Él sabía de destinos y azares
de mudas presencias que con el tiempo se mostraron,
me dijo, predijo lo que he sido y lo que he dicho
y con acierto siempre ha doblado mi destino.
Aun siendo más duro, aun buscando retos posibles,
cambia todo hacia atrás
y me hunde otra vez el camino de fango.
Cuando esto pasa, cuando el daño duele,
vilipendiado... crece el aura de la invulnerabilidad,
ser de nuevo el mástil que hizo Ïlmarien
para guiar las runas del Runoyá.
Pero siempre entornados los ojos
miro con la mirada de cazar... busco el pothos y quien lo cargue
para a este mago por fin burlar.
JavierElorza

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