El sol de medianoche
Aquel sol rojizo dañando miradas
nos invitaba a cerrar los ojos,
nubes negras sobre el techo
eran la sábana que ocultaba nuestra alma,
estrellas tililantes a las espaldas
dulce nana que duerme en la madrugada.
Empezó la noche.
Los grillos cantaban con violines,
respiraban bajo tierra
pesados los titanes.
Totalmente a oscuras Morfeo se acercaba,
tendía su mano larga desde el suelo,
cerrando párpados, apagando la mente rápida...
domando al ser con un susurro.
Y conscientemente en medio de la nada
deseé soñar con vos una vez más.
Caminar de la mano entre el cielo y el infierno,
dejar al pairo la barca de Caronte,
hacerla góndola en la Serenísima...
ciudad de Dite.
JavierElorza
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