La Caza
Devorar
un corazón cada día,
reír,
reír, reír
masticando
entrañas.
El
acecho fue perfecto,
las
miradas...
Pero
ella huyó
mientras
mis fauces
se
la tragaban.
Con
los años,
ganamos
experiencia en todas las batallas.
Marcados
de cruces,
servimos
al
que mejor nos paga.
Devorar
un corazón cada día,
degustando
sollozos y lágrimas estalladas,
el
placer de la carne henchido
por
la algarabía.
Vida
pura!!
y
salir de nuevo a enfrentar la caza.
JavierElorza

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