Aquellos
Igual que hay santos,
hay hombres tremendamente oscuros
que merecen ser venerados.
Seres que llenan los altares de sus templos
de lágrimas y lamentos,
personajes que juegan con sus egos
hasta hacerlos transcender,
hasta que no los podemos dejar de ver.
Son seres supremos que ignoran el sufrir,
se ríen de los otros por ser débiles,
ellos conocen los caminos virtuosos
que descienden al vacío,
buscan su alma muy abajo y la llenan de nada.
No hay miedo en los ojos,
de los que han visto el final y han regresado,
solo una sonrisa forzada por el miedo a defraudar
y no poder arrastrar a nadie a su lado.
JavierElorza
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