Un viejo
Aquel viejo ya sin años,
que luchaba contra natura,
quería ver su cabeza horadada
por las soluciones de la vida,
y estudiaba...
Leía sin fin a Platón,
rebatía a Einstein en su balanza,
y buscaba nuevos genios
en libros de cocina y fisioterapia.
Mientras calcaba un tratado de aeronáutica,
atesoraba conocimiento para encontrar la llave
que abre respuestas y encierra dudas.
Ignorante que perdió su vida,
esa llave es el exceso.
¡El mejor de todos los maestros!
Los que lo saben,
jamás llegan a viejos.
JavierElorza
1 comentario:
ostia q buena!!
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