La fruta de ayer esta cortada,
oxidada y muerta...
es un cadáver en mi despacho.
La miro de vez en cuando,
y no sé si tirarla o comerla...
cosas peores han sido digeridas.
Así eres tú también, mujer fatal,
bella y grande cuando apetece,
asquerosa si no existe el hambre,
el caos corre por tus venas
y sabes que acabaras mal, belleza,
pero nunca estarás sola en tu calvario,
los hombres que te acompañan
de buena gana moriríamos por salvarte,
y arrastrarte a nuestro infierno,
que sin duda es el peor.
JavierElorza
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