La mente despejada de matices, viéndose pura, desea volver a parar el tiempo, ser de nuevo aquel que subía a Ticuantepe, regresando de noche entre los mangos... en silencio.
La virgen de papel
El gran miedo
de ver un lienzo vacío,
una obra de arte
exigua y tirante,
una hoja en blanco
sin letras que manchen.
esperando a los diablos,
de tinta o pintura,
que la arrastren
hacia abajo.
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario