El hilo de tu vida
Hermano de sangre y fiel compañero,
de todos sin duda el más preciado,
quedo y sabio, hablas mucho
y a pesar de eso te aguantamos.
Tus ojos, vivaces agonías,
entre cabellos mojados, rizados,
en los que se fijó la mujer
que ya habías conquistado.
Manos gélidas como icebergs,
vista de halcón rampante,
y fabulosos pies
Capaces de barajar los ases.
Mira la espada de Damocles,
enhebrada al hilo de tu vida,
temblando, siempre temblando,
sobre la partida de cartas
en la que vamos ganando.
JavierElorza
No hay comentarios:
Publicar un comentario