La ola
Tras el cambio de química cerebral, funciono.
Soy más autónomo, más feliz,
éste momento sólo lo conocen los onanistas,
los que no rezan a dioses viejos
y carecen del miedo a sus pecados.
Pienso que llegaré más lejos
que las cosas simples son mejores
y la canela... el placer sabe a canela.
Lentamente la lucidez se disipa,
viene el frío acontecido en las mañanas,
el poner la mano buscando algo que no está
que falta y faltará.
JavierElorza
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