En silencio te observo
Porcelana, estatua de porcelana,
curtida al sol del mare nostrum,
manos de Venus encendiendo
un cigarro tembloroso.
Sonrisas que brillan como amaneceres
entre dos montañas,
miradas que iluminan las profundidades
de un alma ofuscada,
un humor tan negro como el alquitrán
y ese toque de algo sobrenatural.
Así eres y así te hemos visto,
ser hermoso a quién la suerte traicionó
he hizo cruzarse en mi camino,
para que yo te profese admiración.
JavierElorza
No hay comentarios:
Publicar un comentario