Por la mañana
Mis paseos matutinos
con un café cargado
y veinte cigarros
que serán pausadamente fumados.
Los ojos rojos,
el pelo despeinado,
la ropa ajada,
y la mochila enorme que no carga nada.
La vergüenza de ser poeta,
la fortaleza de saberlo,
la inocencia de mostrarlo
riendo a pecho descubierto.
Y el desánimo
en nuestras ánimas,
relojes de arena
que pronto se acaban.
JavierElorza
1 comentario:
mmmm...me llevara unos cuantos dias leer con paciencia tus poemas...pero viste???...si entre..
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