miércoles, octubre 29, 2008

Sobre el placer

Sobre el placer


La mesa de siempre

y los diálogos sobre el placer,

recurrentes y eternos

como los ecos de O'Donohue.


El cuerpo es sabio

y nos hace caer...

la respuesta que nos falta

jamás podra aparecer

por experiencia abarcable,

ni por recapacitar en los hechos

implausiblemente anónimos

de nuestros pecados.


***


La charla sigue, paso a paso,

razón a razón, y el tiempo se acaba,

la vida huye azorada

y nadie se compromente a atraparla.


Recordándolo pedimos otro trago,

otra ronda de eso tan bueno

que nos hacer perder el norte,

y creernos dueños de lo nuestro...

no se cual es el mayor placer,

pero se que hay que viajar

y nunca bajarse del tren,

porque no pasa otra vez.


***


Llega el último invitado,

el que mas sabe,

el que menos habla,

un viejo sadhu de tierras lejanas.


Y él nos cuenta su renuncia,

siempre lo hace con escuetas palabras,

no quiso dolor y se negó al placer

como un palo con orejas de pescado,

no quiso pacer y se negó a comer

como una estatua con el rostro borrado,

no quiso morir y se negó a vivir

como un dios que ha sido olvidado.


JavierElorza

1 comentario:

Egertsch dijo...

Una vez repitieron en mi oído tales frases "hay que viajar
y nunca bajarse del tren,
porque no pasa otra vez", recitadas de otra forma, las tomé y prometí no olvidarlas, tenias que ser un poeta, para hacerme recordar ahora, de una forma sutil que los placeres mas grandes no deben, al menos de deberíamos los mortales, dejarlos escapar.