Asciendes
Navegan mis miradas
espiando entre el humo,
mis manos lo sostienen,
mis labios lo han besado.
Es de noche y me acompaña
en mis sueños si no duermo,
como un dulce remordimiento,
o una sombra que murmura
a las espaldas del que nunca la vio,
no te he visto y no te creo,
no se si existes o si eres,
aún así me atrevo a imaginarte,
con las consecuencias del miedo
y las de un amor idealizado.
JavierElorza
1 comentario:
Acabo de hacerme una idea muy bonita de esta escena.
En cierto modo me recuerda a mi y a mi casa vieja...
Y a la ventana que tanto extraño...
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