Vi cadáveres exquisitos
Vi a mis hermanos, los sin alma,
por el suelo arrastrándose huían,
de las fieras lombrices sebosas,
que engullen su pan cada día...
Vi un candado lleno de sentidos,
cerrado e insolente me seduce,
como una sirena a los navíos,
no me amarro, no soy Ulises...
Vi tus ojos llenos de brillo,
amo decir que son bellos,
color de tierra, no lo olvido,
ojos de otoño y dulces estíos.
Vi al final las luces del puerto,
carabelas danzando en las olas,
como nanas que mecen a los niños
al vaivén del sopor y el sueño fingido.
JavierElorza
1 comentario:
BRAVO!!!!!
la verdad, gratamente sorprendido
saludos
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